Todo empieza con un cohete. A las doce en punto del mediodía del 6 de julio, desde un balcón del Ayuntamiento de Pamplona, alguien —una personalidad elegida cada año— prende la mecha del chupinazo. El estampido marca, oficialmente, el comienzo de los Sanfermines: nueve días de fiesta ininterrumpida hasta la medianoche del 14.
Dónde y cómo verlo
El acto ocurre en la Plaza Consistorial, frente a la fachada del Ayuntamiento, y reúne a decenas de miles de personas apretujadas desde primera hora de la mañana. Si quieres estar en primera línea, tendrás que llegar antes de las 9:00 y resistir horas de espera, calor y aglomeración total —muchos suben ya con el pañuelo rojo en la mano, sin anudar hasta el momento del cohete—.
Para quien prefiere vivirlo con más comodidad, Pamplona instala pantallas gigantes en varios puntos de la ciudad, y muchos bares y balcones privados del Casco Viejo emiten la retransmisión en directo. Es una alternativa perfectamente válida y mucho menos physically demanding.
El pañuelo rojo
La tradición manda no anudarse el pañuelo rojo al cuello hasta el instante exacto en que suena el cohete. Verás a miles de personas sujetándolo en alto, esperando ese segundo preciso para atárselo entre gritos de "¡Viva San Fermín, gora San Fermín!".
Qué esperar una vez suena el cohete
Tras el estruendo, la plaza se convierte en un mar de cava, espuma y confeti lanzados al aire —lleva ropa que no te importe manchar—. Es habitual que el ambiente se prolongue durante horas por todo el Casco Viejo, con peñas tocando música y bares desbordados. Es, junto con el "Pobre de mí" de cierre, el momento más fotografiado de toda la fiesta.
Consejos prácticos
Si vas a la plaza: hidrátate antes de entrar (no podrás moverte con facilidad durante horas), deja los objetos de valor en el alojamiento y ten paciencia con la salida, que puede tardar más de lo esperado por la masificación. Si vienes con niños o prefieres evitar aglomeraciones extremas, la opción de pantalla gigante o bar es mucho más razonable.